viernes, 21 de noviembre de 2025

Juan Gabriel: 10 - Netflix

 

Con esta serie descubrí —bueno, supe— que Juanga guardaba todo; fue un autodocumentador de su propia historia. Muchas fotos, muchos videos; tenía sus propias bibliotecas audiovisuales. Al parecer lo planeó todo. O sea, me refiero a que él siempre esperaba que algún día le hicieran un documental, por decirlo así, con todo lo que había recopilado.

Fue un padre, entre comillas, amoroso. Nunca se supo, hasta la fecha, realmente de quién son los niños porque, obviamente, fueron adoptados. Una hermana de uno de sus compañeros de viaje fue la que se fue a vivir con él y fungió como mamá de los dos chavitos, y durante esos años que estuvo con ellos se embarazó de otro, el cual también fue registrado como hijo de Juanga, aunque se sospecha que no, o que fue in vitro o que otro lo hizo, porque pues él no comulgaba por ahí.

También ahí se vio lo de María —no me acuerdo su nombre real—, su manager de siempre, la que hizo que él triunfara. Lo administraba, lo cuidaba, hacía que no engordara, que siempre se viera bien vestido, que lo suyo no se “choteara”, que no se tirara su presencia en cualquier lado. Él le dedicó esa canción “María de la Paz”, una canción muy bonita, y también esa de “Tú me sabes bien cuidar, tú me sabes bien guiar, todo lo haces muy bien tú”, también se la dedicó a ella cuando se separaron, cuando dejó de ser su representante después de muchos años.

María logró que él llegara al Palacio de Bellas Artes, porque en ese tiempo —creo que fue en los noventa y tantos— era como muy “vulgar” que un cantante de música popular llegara al Palacio. De hecho, el director de la orquesta no quiso participar y consiguieron a otro. La orquesta se puso en huelga y, para poder quitarla, les ofrecieron boletos gratis para todos los familiares de los músicos para el show de Bellas Artes. Y sí aceptaron. Lo que pasa es que Juan Gabriel era muy querido —como sigue siendo hasta ahora—, pero hay algunos que no lo aceptan, aunque después ya se ponen a bailar y disfrutar su música; al principio se ponen medios rejegos socialmente para que no los vean gustar de la música no clásica, la música popular.

También mostraron cómo fue decayendo su vida y cómo se fue descuidando: engordó, pero sobre todo se metió en problemas de impuestos. Los impuestos prácticamente lo mataron, esos que le cobró el gobierno. Entonces él evitó los impuestos astutamente aliándose prácticamente con Carlos Salinas de Gortari, aprovechando que su esposa era fan suya.

Siempre procuró a sus hijos y a sus amigos. En 2016, en junio, él muere, pero justo una noche antes dio un concierto; o sea, murió como quería: trabajando. Y también, una semana antes, hizo una fiesta dedicada a sus amigos donde prácticamente se estaba despidiendo de ellos, porque sufrió un problema —parece que del corazón— del cual no quiso atenderse y prefirió morir.

Como anécdota, yo me acuerdo que en ese 2016, en junio, me fui en un autobús a Guadalajara. Me hice una amiga que me dijo que me podía ir como integrante de Omnilife para viajar, nomás para conocer ahí, y que ese viaje incluía un concierto de Juan Gabriel en el que entonces se llamaba estadio Omnilife. Bueno, pues en el transcurso del viaje nos avisaron que se murió Juan Gabriel. Entonces viajé en junio, seguramente.

En la serie presentaron diversos cambios de tiempo: mostraron cómo fueron sus inicios muy pobres, cómo su familia —todos ellos, sus hermanos, creo que eran varios— lo aborrecían por homosexual. Alguna vez se tomó foto con todos. Su hermana —una de ellas— aquí, en ambos, se querían bastante; cuando murió, él se puso muy triste. Al parecer, él toda su vida luchó por tener una familia porque nunca la tuvo.

También se vio cómo, me parece —no sé si se llama Azcárraga o algo así—, lo apoyó con su primera canción. La primera famosa, de los 70, fue “No tengo dinero ni nada que dar”, y con esa empezó. Le dijeron: “Oye, tienes buenas canciones. ¿Tienes alguna otra?” Y él respondió: “Pues tengo 150, si quieren grabarme.” En ese tiempo tenía 150.

También se vio cómo después fue recuperando los créditos por la autoría de todas sus canciones, porque los había perdido.

La serie es muy emotiva, muy bien hecha, con excelente música, obviamente.

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