lunes, 19 de enero de 2026

The undoing: 10 - HBO

 

En el primer capítulo aparecen Hugh Grant y Nicole Kidman. Ella forma parte de un patronato, una especie de comité que organiza subastas y actividades para recaudar fondos en beneficio de una escuela privada que cuesta alrededor de 50 000 dólares al año. Su hijo estudia ahí.

Un día, durante una de esas reuniones, aparece una chica —no recuerdo el nombre— que es muy bonita, pero que claramente no pertenece a la misma clase social que las demás mujeres del patronato. Empieza a acercarse a Nicole. Nicole es psicóloga y cobra carísimo; su esposo, Hugh Grant, interpreta a Jonathan Fraser, un médico oncólogo.

En esa primera reunión, la chica se pone a amamantar a su bebé, algo que incomoda mucho a las demás mujeres, todas muy fifís. Al día siguiente, Nicole la vuelve a encontrar en el mismo gimnasio al que ella va. La chica se le acerca desnuda, le habla de forma muy sugerente y, en el elevador, le da un beso en la boca.

El día de la subasta, Nicole le cuenta todo a su esposo… menos lo del beso. Al día siguiente, Jonathan se va a una convención médica, algo que parece muy común en su rutina, y queda incomunicado. Ese mismo día, al mediodía, le avisan a la escuela que la chica fue encontrada asesinada de forma muy violenta.

Nicole intenta localizar a Jonathan para contarle lo sucedido, ya que entre ellos se dicen todo. Está muy nerviosa, además de que su hijo estudia en la misma escuela. La policía comienza a investigar y entrevista a todas las mamás del patronato. Lo extraño es que Jonathan no se comunica. Nicole insiste en llamarlo y entonces escucha una vibración: encuentra el teléfono de Jonathan en casa. Él no se lo llevó.

Nicole empieza a buscar a Jonathan Fraser en distintos hoteles de Cleveland, hasta que encuentra uno donde contesta una mujer y luego pasa la llamada a Jonathan, pero no es Nicole quien está con él. Todo empieza a ponerse muy raro.

Un detective, algo incisivo, comienza a soltar información poco a poco. En la escuela empiezan a aislar a Nicole y le recomiendan que deje de ir. El principal sospechoso ya es su esposo, y así se lo hacen saber.

La llevan a declarar y el detective le revela que su esposo, desde hace tres meses, no trabaja en la clínica oncológica: fue despedido por toqueteo inapropiado. El detective, Edgar Ramírez, investiga directamente a Jonathan Fraser.

La búsqueda continúa y el papá de Nicole —interpretado por Donald Sutherland— le recomienda que se vaya con su hijo a una casa de playa que tienen. Mientras están ahí, aparece Jonathan. Nicole se asusta, le tapa la boca y él le confiesa que sí fue infiel, que mintió, pero que no mató a nadie. En ese momento aparece su hijo, se abrazan, pero Nicole llama al 911 y denuncia que su esposo está ahí.

Jonathan es arrestado. Luego tiene una cita con Nicole en prisión para explicarle que podrá ser infiel y mentiroso, pero no asesino. Ella le cree. Su papá le dice que todo indica que Jonathan es un gran mentiroso y posiblemente el culpable, pero Nicole sigue confiando en él.

Buscan a una abogada defensora, la mejor y más cara, quien les dice que, aunque ella cree que Jonathan es culpable, puede enturbiar el caso para confundir al jurado y lograr su libertad. Incluso el hijo, Henry, le cree a su papá.

La serie gira mucho en torno a que Jonathan le repite constantemente: “Créeme”. El papá de Nicole también la apoya, porque apoya a su hija.

Una escena clave ocurre cuando Nicole le pregunta a los detectives si hay cámaras que muestren quién estuvo cerca del lugar del asesinato. Ellos le enseñan un video donde aparece ella misma. Nicole queda en shock e intenta justificarse diciendo que a veces sale a caminar, pero se queda muy impactada.

En los siguientes capítulos se revelan más cosas: el juicio, el jurado, la defensa. Intentan inculpar al papá de la víctima, Marcelo, quien incluso pierde el control en el juzgado. Más tarde, la mamá de Jonathan le cuenta a Nicole que cuando murió la hermana de Jonathan —atropellada cuando él era niño— él nunca mostró dolor ni remordimiento. Empieza a quedar claro que Jonathan podría ser un sociópata.

Nicole también descubre que su hijo Henry había visto a su papá con la otra mujer. Además, Jonathan confiesa a la abogada que estaba perdidamente enamorado de la víctima y que ese amor era distinto al que sentía por Nicole. Cada vez salen más mentiras.

Al final, la serie resulta excelente. Muchos, incluido yo, caímos en la trampa de creer que Jonathan era inocente; Hugh Grant engaña a todos. La llamada clave es la que Nicole tiene con su suegra, donde confirma que Jonathan nunca mostró remordimiento por la muerte de su hermanita.

Nicole ya está aliada con la fiscalía. Aunque parecía que iba a declarar a favor de Jonathan, en realidad ya estaba convencida de que era el asesino. Henry encuentra el mazo con el que se cometió el crimen en casa de su abuelo, lo lava varias veces en el lavavajillas para borrar la sangre, porque ya sabía que su papá era culpable.

El día del veredicto, Jonathan huye con su hijo e intenta suicidarse con él, poniendo al niño en grave peligro. Finalmente lo detienen en un puente antes de que lo logre. Ahí termina la serie, de forma excelente.

Ahora que lo pienso, Jonathan siempre mostró señales claras: incluso después de matar a la chica, llegó a casa y abrazó a su esposa como si nada. Creo que desde ahí Nicole empezó, inconscientemente, a darse cuenta de la verdad.


Sharp objects - Heridas abiertas: 9 - HBO

Camille es una chica interpretada por Amy Adams. Es reportera en una ciudad grande —no recuerdo si Nueva York o Chicago— y su jefe la envía a hacer un reportaje sobre la desaparición de varias niñas en un pequeño pueblo. Lo complicado es que ese pueblo es justamente de donde ella es originaria.

Camille es una reportera con muy poco prestigio; no es especialmente reconocida ni brillante, pero aun así la mandan. Al regresar, su familia no la recibe bien, ni tampoco la gente del pueblo, y menos cuando se enteran de que va a investigar las desapariciones.

Mientras ella está ahí, ocurre otro asesinato de una niña. Además, en su propia familia hay un antecedente muy doloroso: hace muchos años murió su hermanita. No queda claro si fue asesinada o no, pero ese hecho la marcó profundamente. La habitación de esa hermana, llamada Marian, permanece intacta, como un museo, porque su mamá quedó completamente traumada.

Camille continúa con la investigación y esta se va mezclando con sus recuerdos de la muerte trágica de su hermana, así como con los usos y costumbres del pueblo, que ella detesta. Su mamá, además, es muy posesiva y controla a la hija menor, que es adolescente. En el pueblo hay toque de queda, obligan a las chicas a vestir con faldas largas y hay una moral muy anticuada. Camille también nota comportamientos extraños alrededor de su hermana menor, como visitas sospechosas a un hombre que cuida cerdos, insinuando algo turbio.

Ella sigue investigando, lo cual molesta mucho a su mamá. Interroga a la gente, incluido un alcalde muy conservador, y surgen teorías absurdas: que el asesino es un hombre del pueblo, o que es un trailero mexicano, etcétera.

En la investigación aparece un detective externo, con quien Camille inicia una relación sentimental. Poco a poco se van contando su pasado. Camille va descubriendo que en ese pueblo ocurrieron abusos, violaciones y prácticas enfermizas que incluso llegan a celebrarse como tradiciones.

También se revela por qué Camille nunca usa vestidos ni ropa de manga corta: todo su cuerpo está lleno de palabras grabadas en la piel. Ella se autolesiona y tiene un trastorno que la lleva a hacerse heridas constantemente. Es parte de su trauma. Su hermanita lo había notado y parecía seguir el mismo camino.

En uno de los episodios, Camille conoce a una chica interpretada por Sydney Sweeney. Esta joven se aislaba con la música y también era depresiva. Cuando Camille es internada por sus autolesiones, coinciden en el hospital. Al día siguiente, Camille descubre horrorizada que la chica se había suicidado.

En un punto de la historia capturan a John Keene como principal sospechoso. Camille incluso se acuesta con él antes de que lo arresten. Él queda fascinado al ver sus cicatrices, pero al final se descubre que no es el asesino.

Poco a poco sale a la luz que la mamá de Camille padece el síndrome de Münchausen por poder: necesita enfermar a sus hijas para poder “curarlas”. Todo indica que enfermó gravemente a Marian y terminó matándola con tantos medicamentos. Camille empieza a atar cabos y recuerda que su mamá les daba veneno para ratas, anticongelante y otras sustancias.

Su editor, que también es como una figura paterna para ella, le pide que regrese a la ciudad. El papá de Camille parece arrepentido de muchas cosas y da señales de que sabía más de lo que aparentaba.

Se confirma que la mamá sufría este síndrome y que efectivamente mató a Marian. También aparece evidencia clave: la pinza con la que le arrancaron los dientes a una de las niñas asesinadas se encuentra en su casa, lo que refuerza la sospecha.

Al final, Camille se lleva a vivir a su hermanita menor a la ciudad para protegerla. Todo parece resolverse, hasta que un día, revisando una casita de muñecas, Camille encuentra un diente. En ese momento se entiende la verdad final: la hermanita menor era quien realmente había cometido los asesinatos, y Camille le dice: “No le digas a mamá”.


La celda de los milagros: 9 - Cinépolis

 

Me pareció muy buena, una buena actuación de Omar Chaparro. A los otros actores los sentí un poco flojos, como que dejaban que desear. Los actores de la celda estuvieron muy bien; los de fuera de la celda, no tanto.

Después de que salimos del cine en Cinépolis, Cheli me insistía en que ella ya conocía esa trama; yo no. Al llegar a casa la buscamos en Netflix y sí, ahí estaba la historia original: se llama La celda número 7. Es básicamente la misma historia, solo que regionalizada y tropicalizada para México, con cárceles más jodidas, compañeros más sádicos y más locos. Aun así, la película estuvo muy bien lograda.

La historia trata sobre un adulto con problemas mentales y físicos. En la versión mexicana, hay una niña llamada Alma, que tiene buen desempeño deportivo en correr, pero no tenía zapatos. Ella escoge unos blanquitos en una tienda, pero resulta que al mismo tiempo los estaba comprando otra persona: el militar más influyente del pueblo. Él le dice su nombre, pero obviamente no le hace caso; la empuja y la maltrata.

Luego la niña se lo lleva a un lugar, a una fábrica con segundos pisos, donde se rompe un fierro, ella cae y muere. A él le echan la culpa. Durante ese tiempo lo golpean brutalmente y le hacen de todo, acusándolo de haber matado a una niña.

Más adelante se dan cuenta de que él no pudo haber sido el culpable y empiezan a investigar. Incluso el propio director del penal se involucra para evitar que lo maten. Al final, sí es cierto que él queda libre, pero supuestamente lo matan; sin embargo, el capitán se da cuenta de la verdad cuando lo ve en su casa.

Durante su encierro muere su mamá, que era la abuelita de Alma. Hay muchas escenas que manejan la felicidad y la tristeza, con cambios clásicos diseñados para emocionar al espectador, y funcionan muy bien.

El giro final es que había un viejito que en realidad resultó ser el suegro del personaje de Omar Chaparro. Él estaba encarcelado por homicidio imprudencial, por haber matado a su hija cuando intentó sacarla de la casa con el muchacho que se había ido, que resultó ser el propio Omar Chaparro. Ahí se reencuentran y el viejito sacrifica su vida: se pone la capucha para que lo maten a él, simulando que era Omar Chaparro.


La hora de los valientes: 9 - Netflix


Es una comedia de acción mexicana protagonizada por Luis Gerardo Méndez y otro actor. El caso es que uno de los investigadores sufre una infidelidad de su pareja y anda muy triste, así que le asignan a un psicólogo que lo acompañe a todos lados durante su trabajo.

Al principio acepta a regañadientes, pero con el tiempo se vuelven grandes amigos. El psicólogo, interpretado por Luis Gerardo Méndez, se ve obligado a aprender a convertirse en un hombre de acción total.

Hay escenas muy chistosas y bastante buenas. Al final, casi sin querer, descubren cómo el asesinato de dos militares estaba relacionado con un asunto de plutonio, uranio y temas nucleares, que logran detener de pura chiripa.

Anaconda: CERO - Cinépolis.

 

La protagoniza Jack Black. Es una película tremendamente mala, una verdadera estupidez. Supuestamente trata sobre la filmación de una nueva versión de Anaconda, pero sin los derechos de Sony. Todo está sobreactuado, y quienes la ven saben perfectamente a qué van: a ver una pendejada.

Aun así, la sala estaba casi llena.


Mare of eastdown: 10 - HBO

 

Mare es una mujer que vive con su mamá, con su hija y con su nieto. Es policía y está investigando la desaparición de una chica llamada Kate. La mamá de la desaparecida es una conocida suya, ya que ambas pertenecieron al equipo élite de básquetbol, el cual fue premiado por una hazaña ocurrida hace 25 años. Sin embargo, Dawn, la mamá de la chica desaparecida, no confía mucho en Mare.

La hija de Mare es madre soltera y tiene un hijo de cuatro años. El padre del niño es un muchacho que ahora vive con una mujer tóxica, quien le tendió una trampa: lo citó haciéndose pasar por otra persona, ahí se burlaron de él y lo golpearon. Esa había sido su única cita en mucho tiempo, así que regresó a su casa muy afectado.

Mientras Mare dormía con su mamá y su nieto, recibe una llamada: aparece una joven muerta sobre unas rocas, junto a un lago, con un golpe en la cabeza. Al principio parece que es su hija, pero en realidad no lo es; resulta ser la hija de un tal Kevin.

La investigadora tiene una personalidad dura, desconfiada y poco expresiva. No confía en su atractivo ni en las relaciones. Por ejemplo, conoce a un hombre en un bar, tienen sexo, y ella deja claro que será algo de una sola vez; no le gusta involucrarse con nadie. Mare es divorciada y su exmarido vive frente a su casa. Él es muy querido por todos, mientras que ella suele ser mal vista por su carácter hosco.

Corrigiendo lo anterior: la joven que murió sí era madre soltera, pero vivía con su papá, a quien siempre le reclamaba que él compraba todo.

La investigación continúa y, para el episodio 4, se revela que el papá de un joven que supuestamente mató a la chica le disparó, creyendo haberlo matado, pero solo lo hirió; el muchacho se está recuperando. En la investigación comienzan a involucrar a un sacerdote y a un diácono.

Además, Mare está luchando legalmente por quedarse con su nieto, que en realidad es hijo de Kevin, quien se suicidó. La persona que reclama la custodia está internada en un centro de rehabilitación por drogas. Mare comete un grave error: le planta droga en el auto de esta persona. La descubren y, aunque su jefe la perdona, la mandan a un área administrativa, sin placa ni pistola.

En el episodio 5 parece que todo va a resolverse cuando encuentran una pista clave: una furgoneta azul, parte de la placa y el testimonio de una chica que escapó y recordó que el secuestrador fumaba cigarros Winston. En el pueblo solo hay cinco furgonetas de ese tipo. Localizan una y se produce una balacera en la que Colin, el detective enviado por el FBI, recibe un disparo en la cabeza; Mare es herida en la mano. Aun así, ella logra escapar, mata al secuestrador y rescatan a las chicas, entre ellas Katie y la última joven raptada. Parece que ahí termina todo.

Sin embargo, en el episodio 6 se revela que Erin McMenamin no fue asesinada por ese hombre; la herida que tenía era un corte limpio. Todo apunta a Kevin, aunque inicialmente parecía imposible. Brianna, su exnovia, declara que la noche del crimen él no estuvo con ella toda la madrugada, como había dicho; a las dos de la mañana ya no estaba. Kevin se convierte en el principal sospechoso.

También el sacerdote, que había sido denunciado y trasladado por abusar de una chica de 14 años, confiesa que esa noche estuvo con Erin, que guardó su bicicleta en la cajuela y luego, por miedo, la tiró al río, donde efectivamente fue encontrada.

Se descubre que Erin mantenía una relación secreta que comenzó en una reunión familiar donde estaban hermanos y un tío. Ella tuvo una relación con el tío, quedó embarazada y lo ocultaron, haciendo creer que el padre era Kevin. El hermano del tío le pidió que se echara la culpa y él aceptó. Planeaban ir a pescar por última vez y fingir un suicidio, pero Mare descubre que quien mató a Erin fue Ryan, un adolescente.

El verdadero culpable resulta ser Ryan Ross, de 13 años. Lori, su mamá, y su esposo lo supieron tiempo después. Para protegerlo, primero el tío intentó asumir la culpa y luego el papá. Mare nota inconsistencias relacionadas con la pistola, hasta que el abuelo menciona que su arma se perdió y reapareció. Mare se da cuenta de que solo dos personas tenían acceso: él y un niño que lo ayudaba, Ryan. Así descubre la verdad.

Lori, amiga de Mare desde el equipo de básquetbol, se molesta profundamente con ella, pero al final logran reconciliarse. La serie termina de forma muy intensa y demuestra constantemente que nada es lo que parece, llevándote a pensar siempre que el asesino es otro.

Valor sentimental: 10 - HBO - Renate Reinsve y Stellan Skarsgård.

Unas chicas, hijas de un director muy famoso, habían perdido contacto con su padre. De pronto, él reapareció el día del funeral de la mamá, cuando ella murió, y fue ahí cuando comenzaron a relacionarse otra vez.

Sin embargo, se nota que la hija mayor tenía un resentimiento muy fuerte, porque el director las había hecho sentir únicas cuando las filmó, ya que ellas participaron en algunas películas, pero después se olvidó de ellas. Eso la dejó muy traumada, sobre todo a la mayor.

El papá regresó muy arrepentido, pero no sabía cómo decirlo. Su única forma de expresarlo fue escribiéndole un guion exclusivo, pensado solo para que ella lo interpretara. Ella se negó rotundamente. La película giró entonces en torno a que el papel lo hacía Rachel Quest, una actriz famosa, ya que la hija no quiso aceptarlo.

Al final, la hija se dio cuenta de que su papá en realidad estaba vistiendo a Rachel como si fuera su hija, y le reclamó: “¿Por qué no me dices la verdad? Incluso ya me pediste que me cortara el pelo. Siento que todo lo que haga nunca va a ser suficiente.”

Él le respondió que era una buena persona y que no por ganar dinero o fama debía hacer una película que no le gustaba. Entonces ella decidió abandonar el proyecto en las últimas escenas.

Al final, de alguna manera se perdonaron, y la hija mayor sí entró a filmar, porque la película en realidad era para ella. Además, ya era una actriz de teatro reconocida y una de las mejores.