miércoles, 24 de diciembre de 2025

Tesis sobre una domesticación: 7 - NEtflix

 


Es la historia de un travesti. Está ambientada en Argentina, como que fue grabada ahí, pero el protagonista es un mexicano muy famoso y muy guapo: Alfonso Herrera. Él es quien la conoce en una fiesta, una fiesta gay muy común entre ellos, de mucho festejo. El mexicano casi intencionalmente quería conocerla. Se enamoraron, se casaron y adoptaron a un niño portador de VIH, o sea, VIH positivo pero sin la enfermedad desarrollada.

Él era muy promiscuo. Ella, cada vez que iba a su pueblo, siempre visitaba al viejito que la había salvado alguna vez, y siempre se lo echaba, aunque el viejito ya ni quería. También ella era una súper actriz de teatro, muy reconocida, que había ganado mucho dinero gracias a eso, y su director de escena siempre se la echaba; tenían una relación abierta. Él le decía: “Ya vete a jotear”, como diciendo que no había problema.

Todo el drama gira en que, como siempre, ella no era aceptada en su pueblo. La tenían muy mal etiquetada, y cada vez que visitaba a su familia, aunque parecía una familia abierta, siempre había problemas viejos sin resolver, cosas que no se entendían bien, sobre todo por parte de las mujeres, que veían que los hombres preferían a los travestis antes que a ellas.

Al final todo termina medio raro, medio especial, porque ella estaba muy temerosa de que él se enojara cuando se filtraron unas escenas donde estaba desnuda con su director de escena, pero simplemente lo superaron y siguieron. Ella era muy fría con el niño, pero aun así decidió tener un hijo.

Prácticamente la película muestra la vida tan promiscua que llevan dos travestis y cómo ella pudo casarse con un mexicano que es homosexual: no le gustan las mujeres, le gustan los hombres y los travestis.

Por cierto, el título de la película es extraño. La vi en HBO.

Empezar de nuevo: 9 - Netflix

 

Es la historia de una persona que se dedica a montar broncos, o sea, a domar caballos en ruedos, en ese tipo de eventos de show. Él tiene un conflicto muy fuerte con su padre, porque su papá lo ve como alguien muy inmaduro y siempre le pregunta: “¿Cuál es tu plan? Con eso no vas a vivir”. Lo irónico es que su papá también fue campeón de jaripeo y ahora lo quiere obligar a entrar a la marina para que tenga dinero.

Pero él no quiere eso. Sus verdaderos placeres son dibujar y las chicas. La novia que conoció lo alentaba mucho a dibujar. Además, a él le descubren una especie de migraña o tumor en el cerebro cuando se desmaya, y le dicen que ya no debe seguir en el jaripeo, pero él sigue de todos modos.

Dejó a esta chica —su novia— y le dijo que se iba, que no podía quedarse. Prefería el jaripeo a su compañía y se fue. Esos recuerdos van apareciendo porque, en realidad, la película gira mucho en torno al paso del tiempo.

En una de esas veces que se escapó de su familia, se fue de la casa, agarró su caballo y su camioneta y pidió trabajo en un rancho con un viejito. A los dos días de estar ahí, salió a trabajar con el caballo, pero se le trabó el pie y el animal lo empezó a arrastrar. Con el golpe en la cabeza quedó desmayado, y no se dio cuenta de que el clima estaba cambiando. Cayó una nevada muy fuerte y, de pura chiripa, logró llegar a la casa, donde estuvo varios días tratando de sobrevivir y recordando su vida.

Por último, pudo caminar hasta la carretera y encontró a alguien que lo recogiera.

Está buena la película.

Que mala suerte: 9 - Netflix

 


Chris Nolan sale; es el protagonista de esta película que vi en Netflix. Se puso medio rara, medio esotérica, pero ya entendí por qué. Él era un apostador de mucha lana; la consiguió robándole a una viejita, según, y de ahí se volvió apostador de grandes sumas. Luego se empezó a endeudar por demasiados millones de dólares por seguir apostando.

Todo sucede en… ¿cómo? No sé, en China: Macao, perdón, Macao. Al final se metió en muchos problemas y tenía que conseguir dinero a fuerzas. Siempre conseguía un poco, por ejemplo 100 mil dólares, lo trataba de multiplicar y lo lograba, pero lo perdía en el último momento.

Hasta que un día conoció a una chica que le confesó que ella también empezó robándole a su papá, y que después de que lo robó, él se murió de depresión. Él agarró ese dinero y lo multiplicó, y le salió nueve veces nueve; la gente no lo podía creer. Creo que ganó alrededor de mil millones de dólares.

Él quiso pagarle a la chica que le prestó, o más bien que le dio el dinero prácticamente, y resulta que todo lo que vio la noche anterior —que estaba bien raro— no existió, porque ella estaba muerta: se había suicidado. Por lo tanto, en los casinos siempre le dijeron que ahora podía entrar porque él traía un fantasma que le dictaba, y de ahí se dedicó a pagar sus deudas.


Siete almas: 10 - Netflix

 

Pues no sé si ya la había comentado antes, pero volví a ver Siete almas. Sale este… ¿cómo se llama? Bueno, Will Smith. Él es un hombre que vive muy arrepentido de haber provocado un accidente en el que murió, me parece, su esposa y su hijo, o tal vez solo su esposa. Tan arrepentido estaba de haber sido el culpable que decidió regalar siete órganos a siete personas. También le regaló su casa a una señora maltratada.

Él tenía muchos deseos de suicidarse; no podía seguir viviendo con la culpa. Entonces, como decidió quitarse la vida, decidió primero donar sus órganos. Antes conoció a un ciego y empezó a seleccionar a quién se iba a entregar cada cosa.

Está muy buena la película.

La escalera: 10 - HBO

 

Está en HBO. Me di cuenta de que ya la había empezado antes y nunca la terminé, y ahorita que la reinicié me di cuenta de eso. No sé quién sea el actor, pero me gusta mucho; le he visto muchas películas, aunque no sé su nombre. El protagonista.

La serie se llama La escalera. Es la historia de una persona a partir de una llamada al 911 donde avisan que la esposa de un hombre se había caído y se había desangrado, pidiendo que se apuraran. Cuando llegaron, ella ya había muerto. Él insistió en su versión, pero cuando empezaron las investigaciones se supo que los dos estaban en la piscina, que está un poco alejada de la casa. Se supone que él le dijo: “¿Sabes qué? Voy a irme a dormir”, y que ella le contestó que ahorita iba, que solo se quedaba un rato más en el camastro de la piscina. Luego, cuando él llegó, ocurrió toda la escena, llamó al 911, pero tardaron en llegar y ella murió.

Las investigaciones decían que ella tenía laceraciones en la cabeza que no podían ser solo de una caída, tenía heridas raras. De eso se trató todo: demostrar quién era inocente y quién era culpable. Pero en el transcurso de las investigaciones salió que, hace 20 años en Alemania, la exesposa de él también había muerto al caer por una escalera y también con laceraciones.

Él contrató a los mejores abogados. Este señor era un político y además homosexual. En la serie mostraban escenas que no sé si eran la realidad o solo fantasías, o suposiciones del director. Hicieron la serie con base en ese caso; la hicieron unos editores de Francia.

El caso es que al final le dieron culpabilidad por el resto de su vida. Pero las escenas finales muestran que, cuando ella descubrió su homosexualidad, se molestó mucho, se lo reclamó y le dijo que si se lo hubiera dicho lo habrían sobrellevado. Pero no lo hicieron: se empezaron a pelear, ella se enojó esa noche y se lo empezó a reclamar. En el reclamo, ella se cae por la escalera y él al parecer intenta ayudarla, pero al final la deja morir, como que se le traba la sangre dentro del cuerpo.

Sin embargo, en todos los juicios se mostró que ella tenía laceraciones adicionales, es decir, heridas extra. Entonces quedó entre la versión del juzgado y lo que mostraba la serie. Fue una cosa rara, pero yo también hubiera dado la culpabilidad.


Eternidad: 8 - Cinépolis.

Es una comedia romántica donde un viejito muere como a los 80 años y resulta que es llevado a una especie de antesala donde tiene que escoger su eternidad. Una vez que la escoges ya no puedes regresar. Hay de todo: surfing, playa, campo, todo tipo de “carnet”, y una central de trenes de donde van saliendo diariamente. Entonces, cuando llegas te asignan un coordinador de eternidad.

El caso es que él se quedó una semana ayudando ahí, en esa coordinación de la eternidad, porque mientras no escojas tu eternidad te quedas trabajando ahí. Y ahí conoció a un bartender, un cantinero.

El caso es que ya se iba a ir a su eternidad; ya la había escogido y estaba resignado, pero tenía la esperanza de que, como su esposa tenía cáncer terminal y le quedaba muy poco tiempo, quizá ella también llegara ahí. Y resulta que sí: llegó una semana después, murió y todo bien, se conocieron y todo.

Pero de pronto llega el bartender y resulta que era su primer esposo, el que murió en la guerra: un chavo supuestamente súper guapo y toda la cosa. Ella quedó alucinada y toda la trama gira en que ella tiene que elegir con quién se va a ir a vivir su eternidad. En primera instancia eligió la soledad, después de descubrir que quiere a los dos. Pero luego Larry, digamos el feo, pero con el que tuvo varios hijos y vivió toda su vida durante 65 años —porque el otro murió hace 67—, le dijo: “¿Sabes qué? Mientras tú seas feliz, yo soy feliz. Mejor vete con él, no te quedes sola”.

Ella aceptó la propuesta y se fue con él, pero él escogió una eternidad muy aventurera: que si escalar, que si el monte, que si globos aerostáticos, etcétera, cosa que a ella no le gusta. Pronto se puso triste, le dijo la verdad y quiso regresarse con Larry. Logró escabullirse de la policía hasta encontrar a Larry y vivir con él.

Sí, es una película romántica y está bien hecha. Una referencia que me asombró fue cuando dijeron: “¿Tú trabajas aquí?”, y la chica contestó: “No, estoy aquí por gusto”


Avatar 3: 8 - Cinépolis.

 

Ayer la vi; dura casi tres horas. En realidad, todo gira en torno al chico humano, que es hijo de un avatar y de una humana. Él necesitaba una mascarilla con oxígeno para poder sobrevivir, pero en una de las peripecias que tuvieron ya estaba a punto de morir porque no conseguía el reemplazo de su máscara. Entonces una de las hijas de los protagonistas, la chica, llamó a la Madre Tierra, a la Gran Madre, y mediante una especie de medusa flotante —porque ellos ya vivían en el agua— logró contactar con ella.

El muchacho estuvo como unos minutos tirado, y se le metieron una especie de hongos en todo el cuerpo, lo que le hizo posible vivir sin la máscara. Toda la película giró en que querían localizar a esta persona, los del aire como les dicen ellos, para analizarlo, sacarle sangre y poder convertir a todos en gente que pudiera vivir tanto en la tierra, o sea en el aire, como abajo donde estaban ellos, sin tener que usar una máscara.

Y claro, está la eterna pelea entre esos dos grandotes que viven allá arriba, con toda la tecnología que han desarrollado, y los de abajo, que quieren vivir de la naturaleza y de la Gran Madre. Al final, uno de los guerreros de esos grandotes cae en un pozo lleno de fuego, pero no se ve su muerte, por lo tanto ahí van a preparar el siguiente Avatar. Por cierto, él es el papá de ese güerito que es terrícola.


lunes, 8 de diciembre de 2025

Zootopia: 9 - Cinépolis


Pues esta secuela conserva igual su espíritu chingón. Ahora se trataba de esclarecer por qué las serpientes nunca habían podido vivir en Zootopia, y por lo que se vio ahí fue por un malentendido que difundió, pues, un tipo como de gato montés, alguien adinerado. Se descubrió que el verdadero título de propiedad de las tierras de las serpientes lo tenían ellas, pero se los arrancaron para quedarse con los terrenos. Al quedarse con los terrenos, expulsaban a las serpientes y encima les echaban la culpa de varias cosas, así que eran odiadas hasta que todo se esclareció.

En este caso, la coneja y el zorro otra vez fueron los únicos que tuvieron la visión, aun contra todos, y fueron tras el responsable. Fueron a ayudar a la serpiente porque nadie les creía. Película muy cotorra, con buenos chistes, bien tratada —más bien, bien dirigida, por decirlo así—. Muy buena.

La Huésped: 8 - Netflix

 


Una persona que conociste en una reunión, a la que le comentaste de manera genérica —como un gesto amable que le dirías a cualquiera— que “para lo que necesite, estás a sus órdenes”, un día llega a tu casa pidiendo ayuda. Quiere quedarse esa noche porque su marido es violento y acaba de tener una pelea con él. Aunque tiene dinero y todos los recursos, en realidad necesitaba apoyo emocional, y tú la dejas pasar. Se queda en el cuarto de huéspedes.

La familia que la recibe está formada por una mujer exitosa y su esposo, un hombre al que ella ha ayudado a crecer como arquitecto aunque ella es la artista principal. Tienen una hija adolescente y rebelde que se mete en retos (challenges) peligrosos con sus compañeros. Uno de esos retos la metió en un gran problema: debía conducir a toda velocidad durante 10 segundos en una carretera oscura y luego encender las luces; al hacerlo, atropelló a un hombre y lo dejó en coma, todo por ganar likes.

Hasta ahora, no se entiende claramente qué quiere la huésped. Ella ya se enteró del accidente. Además, el marido tiene otra relación formal con otra mujer, a la que incluso le da parte de su quincena; la esposa no lo sabe aún. Por otro lado, la huésped descubrió que la esposa tiene una relación muy fría con su marido, y entre ellas ocurrió un arranque lésbico. Esto ha hecho que no quede claro qué busca realmente la huésped. Han intentado sacarla de la casa varias veces, pero por una u otra razón no lo logran. En general, parece estar de acuerdo con alguien más para ejecutar un plan dentro de la casa, aunque aún no se sabe cuál.

La serie, en general, está floja: la protagonista está indecisa sobre si le gusta o no la mujer con la que tuvo relaciones; va a psicólogos; su esposo quiere llegar a ser el jefe de los jueces; están buscando algún escándalo para evitar que llegue; y la hija, por su reto, atropelló a una persona. Ya apareció la suegra, pero con un video se demuestra que la hija no conducía ese día, así que alguien plantó esa evidencia.

Mientras tanto, la huésped está provocando al próximo juez general de una manera burda e ilógica. La serie se extiende y se extiende solo para mostrar cuerpos y escenas eróticas.

En términos generales, el aspirante a fiscal mayor ha tenido relaciones con su secretaria, con su cuñada, obviamente con su esposa y, últimamente, con la huésped. Como su nombre lo sugiere, “la enemiga en casa” no se sabe controlar. En su camino hacia la fiscalía hay una muerte que se está esclareciendo. Ese día varios jugaban el reto de manejar 10 segundos a oscuras y atropellaron a alguien, pero ya se vio que otra persona golpeó a la víctima y la aventó a la calle justo antes de que pasara el carro.

Ahí se muestra la relación entre dos hermanos y sus hijos, que normalmente se llevan bien, pero el destino los pone en conflicto. El aspirante a fiscal —cuyo nombre no recuerdo— es muy truculento y está dispuesto a todo con tal de llegar a ser fiscal general.

La huésped, por su parte, es una mujer con una infancia trágica. Está enamorada de un compañero de lucha y también quiere vengarse del mismo abogado, Alejandro (o algo así). Se acuesta con quien sea necesario: el aspirante a fiscal, su esposa, incluso la hija, con la táctica de acercarse a la familia para, desde dentro, hacer lo que sea: asesinatos, extorsiones, manipulación. Es un juego político para ver quién llega al poder. El fiscal aspirante es odiado por todos, aunque muy guapo.

Al final, debo reconocer que la serie sí se pone interesante. La huésped, cuyo verdadero nombre era Rocío Torres, de niña sufrió un accidente con su mamá y vivía en una zona muy pobre. Conoció a Alejandro Malagón cuando ella era adolescente; él le llevaba unos tres años. Le prometió sacarla de la ciudad y darle una mejor vida, pero con la condición de acostarse con él. Ella aceptó, se enamoró profundamente, y luego descubrió que para él solo era una apuesta.

A partir de ahí, su vida cayó en desgracia. Enloqueció, delinquió, robó, y terminó en la cárcel y en un hospital psiquiátrico durante diez años. Ahí conoció a una mujer esotérica que había matado a su familia. Rocío tenía un hermano, Pepe Torres, que era quien ejecutaba los asesinatos y las tareas que ella no podía. Ambos se cambiaron de nombre.

Rocío siempre tuvo un objetivo: vengarse de Alejandro Malagón y hacer que él sufriera al ver morir a su familia. Por eso llegó a esa casa. Por eso sedujo a la esposa. Ella se acostaba con todos, pero en realidad no amaba a nadie: todo era parte de su plan.

Al final, todo se descubre. Ella era realmente “la enemiga en casa”. Planeó todo junto con su cómplice para arruinar a Malagón durante años. Pero cometió errores y los tres —Alejandro, su esposa y su hija— lograron salvarse. Esa parte es medio extraña, porque al final parece que todos se reconcilian


viernes, 5 de diciembre de 2025

Carta de antecedentes no registrales

Ayer fui a hacer mis trámites para sacar el certificado de antecedentes no penales, que ahora creo que se llama carta de antecedentes no registrales.

El proceso es así: llevas tu CURP, tu INE ampliada al 150% y una copia. Pero no puede ser una copia que tú mismo prepares tomando la foto y editándola; ellos se dan cuenta. Debe ser una copia del original ampliada al 150%. A mí me mandaron a una papelería que está al lado de la pizzería, cerca del IMSS, para poder hacerlo. El CURP debe estar actualizado al día —o al menos de esa semana— porque si no, te lo rechazan (como me pasó).

Ya que entregas tus documentos y todo está bien, te piden hacer el pago. Puedes pagar con tarjeta ahí mismo, o si quieres pagar en efectivo te dan la ficha para ir al OXXO, pagas y regresas. Yo pagué con tarjeta. Después esperas un rato, te toman la foto y luego las huellas. El tiempo depende de cuánta gente haya; yo pasé como en 10 minutos.

Aquí en Chetumal, esto se hace de 9 a 1, y todos los días de 2:30 a 4 puedes pasar por el documento. El problema es que para estacionarse está de la chingada. Yo me estacioné como a tres cuadras; está grave la cosa del estacionamiento por ahí.

Ese es el procedimiento. Cuesta $276