miércoles, 28 de septiembre de 2011
El llanto de un mexicano.
Por Luis Donaldo Colosio Riojas
Me preocupa. Me preocupa que veo a un país olvidado por sus líderes, quienes se concentran en sacar adelante sus carreras y a sus partidos antes que a su gente.
Me preocupa ver un abismo de desigualdad y diferencia, permeado todo por la infame indiferencia de quienes tienen la responsabilidad de honrar la confianza de su gente.
Me preocupa ver que en el Congreso imperan el caos y la desunión, que los ‘triunfos’ de mis diputados sean ver quién difama más al otro o quién silencia con más fuerza. Que exista un aura de trabajos inconclusos y que los pocos que se dedican al trabajo son sopesados por quienes se dedican al ultraje. Me preocupa ver más respeto en las tribunas de un clásico de futbol mexicano que en los escaños y curules legislativos. (¿que se puede esperar de la raza?)
Funcionarios públicos ausentes o sumisos (NISI) (Ni trabajan, pero SI cobran) y fuerzas policiales abandonadas o corrompidas es el maltrato que nos dejan nuestros gobernantes. Benditas aspiraciones de nuestros jóvenes con tanta materia prima corroída. No es sorpresa que ‘ni estudien, ni trabajen’ si el sistema educativo es cada vez menos adecuado y continúa decayendo gracias a quienes se supone deberían levantarlo. El empleo y las oportunidades son virtualmente inexistentes y nuestra economía es tratada con la lujuria de unos cuantos.
Me preocupa mi tierra, sangrando a borbollones, con sangre nacional y extranjera, de quienes depositaron su confianza en unos cuantos. Me preocupa que ‘esos cuantos’ tampoco sean eficaces porque ‘algunos muchos’ se empeñan en que fallen con tal de alzarse el cuello y alardear un ‘se los dije’.
La desigualdad de ideas nunca ha sido crimen, pero el callarlas y asesinarlas es nuestro nuevo movimiento nacional.
Miles de millones de pesos, de nuestro dinero, de nuestros impuestos, se reparten a ‘unos cuantos’ para hacer bien ‘muchos nadas’, mientras tanto nuestros niños tienen hambre, tienen sed y tienen miedo. Miedo, no de una inseguridad que crece sin medida, sino de lo que seguramente terminarán siendo: seres olvidados y marginados por su patria y a quienes luego se les reclame de ‘holgazanes’. Se les castigará por ineficientes y por no saber aprovechar las infinitas oportunidades inexistentes que tuvieron. Nuestros niños, ¿pero qué demonios les hicimos?
Me preocupan todos y cada uno de los miembros de mi familia, más de 112 millones de ellos, que miran al futuro sin un rumbo certero, ese rumbo que nuestros predecesores se negaron rotundamente a asegurar y que ahora miran con desconcierto alegando que ‘no es su culpa’. Y la pelea continúa; y las divisiones incrementan; y las diferencias se exaltan; y nuestros niños, mientras tanto, sufren.
¿Pero qué te pasa, México? ¿En qué momento se volvió rutina suicidarte?
Me preocupa mi gente, que prefiere esconderse frente a una pantalla de televisión que detrás de un libro, o mejor aún, de un oficio. Me preocupa que la política de desarrollo colectivo nacional en estos momentos pareciera que se llama 'resignación', pareciera que se llama 'derrota'. (difícil pelear contra las diversas mafias que se apoderan de los puestos públicos para saquear el país)
Me niego rotunda y enfáticamente a quedarme dormido, a darme por vencido. Así me tachen de por vida de demente o inadaptado. Qué ilusos somos todos al pensar que México necesita héroes, si lo único que le hace falta es la atención de sus ciudadanos, o mejor quizá, unos cuantos más de estos.
Este es el movimiento de la tercera insurrección mexicana, cuyo campo de batalla se libra en nuestros propios corazones, donde las únicas armas que encontremos y utilicemos deberán ser la paz, el trabajo y la Patria: suficientes muertes ha soportado lo sagrado de este suelo, y la tierra que se tiñe de rojo con la sangre de mi sangre es testigo de mi entrega. La batalla se gana en el corazón de nuestra gente, al denunciar nuestras propias faltas al país... y a nuestra estampa.
HIJO DE TIGRE....
El autor es hijo de Luis Donaldo Colosio y Ana Laura Riojas y fundador del despacho Basave, Colosio, Sánchez Abogados, y catedrático de la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Amigos con derecho: 8

El planeta de los simios: 8
Poco a quedado, sobre todo por variaciones gringas, de la versión original de la novela escrita por Pierre Boulle en 1963 .Una empresa busca una cura para el Alzhaimer, para eso hacen pruebas con simios inyectándoles sustancias que incrementan su inteligencia dramáticamente, sin embargo, también los altera con actitudes agresivas impredecibles, tanto que en una de esas pierden el control y la ciudad es atacada por numerosos simios inteligentes.
Película interesante, pero a mi gusto, pésimas actuaciones de los protagonistas, nadie les aviso que durante la película ponían siempre cara de estúpidos, sobre todo la bella protagonista.
lunes, 19 de septiembre de 2011
El amor llama dos veces:10

domingo, 18 de septiembre de 2011
Bluetooh.
Harald Bluetooth, que así se llamaba el vikingo, fue un rey de Dinamarca que luchó durante el siglo I por la comunicación y entendimiento de las diferentes tribus sobre las que reinaba. El fué quién durante su estancia en el trono unió Dinamarca y Noruega.
Y sin saberlo dió origen a una de las tecnologías más utilizadas en la actualidad. El logo de bluetooth son las runas nórdicas de sus iniciales, H y B.
jueves, 8 de septiembre de 2011
La chica que hace canciones.
• Dolores nació el 6 de septiembre de 1971 y tan solo dos días después su padre Terence, sufrió un terrible accidente mientras viajaba en su motocicleta. Como consecuencia, Terence quedó paralítico. En ese tiempo, los O’Riordan vivían en un área agrícola en una casa muy pequeña con tan solo dos habitaciones para los 9 integrantes de la familia.
• Para 1974, cuando Dolores ya contaba con 3 años de edad era muy común verla cantando por todos los rincones de la casa, del colegio y de la iglesia.
• A partir de los 5 años empezó a tocar el órgano en la iglesia y a cantar canciones tradicionales e himnos eclesiásticos.
• A Dolores no le agradaba la idea de ser una niña, ni jugar con el resto de las chicas, en cambio ella prefería pasar el tiempo jugando con sus hermanos. Desde pequeña quería ser más libre, decidir por ella misma, algo que envidiaba de sus hermanos y el resto de los chicos. Por estas y más razones, se acostumbro a llevar el cabello muy corto para confundirse entre los chicos, disfrazando y ocultando cualquier rasgo de femineidad.
• En 1983, Dolores escribió su primera canción, cuando tenía 12 años de edad, el tema lo tituló “Calling”, y hablaba sobre su primer amor, un hombre mucho mayor que ella, que además era su maestro en el colegio.
• En el colegio, la pequeña Dolores siempre fue tachada como la niña rara y la apodaron “The girl who writes songs” (la chica que escribe canciones). Ahí nunca tuvo muchos amigos.
• Durante su adolescencia le gustaba mucho la música sacra, por lo que también formaba parte del coro de la Iglesia a la que asistía. El pop formaba parte muy importante de sus gustos, le encantaba escuchar la música de grupos como Duran Duran y The Smiths, admiraba a Sinéad O'Connor y a Patsy Cline.
• Sus primeros pasos los dieron con "Dreams" y "Linger", clásicos de la música en inglés.
• Luego ella y The Cranberries hicieron mundialmente conocidos con "Zombie", una canción que denunciaba la situación en Irlanda del Norte, región británica que ha sufrido enfrentamientos armados entre católicos y protestantes durante décadas.
• Dolores O'Riordan comenzó su carrera con grandes enfrentamientos con la prensa sensacionalista británica, que la maltrató durante varios años, especialmente en 1996, cuando se dijo que Dolores sufría de anorexia y tuvo una fractura en la rótula que la obligó a suspender la gira Free To Decide World Tour.
• Las cosas se recondujeron cuando en 1999 publicó el disco Bury the Hatchet (reconciliémonos, literalmente: enterremos el hacha), título que dejaba bien claro su intención de partir desde cero.
• Uno de sus mayores momentos de fama lo tuvo cuando interpretó el tema «Ave María» de Schubert con Luciano Pavarotti en el concierto Pavarotti & Friends: Together for the Children Of Bosnia en 1995, canción que posteriormente formaría parte de la banda sonora de la película La Pasión de Cristo (2004).
• En este concierto también canto «Linger» junto a Simon Le Bon del grupo Duran Duran y los temas «Turandot» y «Nessun dorma!» con todos los artistas al final del concierto.
• Dolores firmó contrato con la compañía discográfica independiente Sanctuary Records y lanzó su disco como solista en mayo de 2007. El álbum lleva por nombre “Are you listening?”. Más adelante publicó su segundo álbum como solista titulado "No Baggage?"
• Un día después de la publicación de "No Baggage" en una entrevista radiofónica, la cantante anunció el regreso de The Cranberries después de seis años y medio de inactividad. También se anuncia un nuevo disco de la banda, titulado Roses y que sería lanzado a finales de 2011.
• El 18 de julio de 1994, Dolores O'Riordan se casó con Don Burton, el ex manager de la gira de Duran Duran, con quien tiene 4 hijos.
• En 1998 compró una hectárea 61 (150 acres), ganadería, llamado Stud Riversfield, ubicado en Kilmallock, County Limerick. Vivió allí durante seis años antes de venderlo en 2004.
• En 2006, Dolores O'Riordan fue incluida entre las diez mujeres más ricas de Irlanda.
• En 2009 fue galardonado con Dolores O'Riordan del Patronato de Honor de la Sociedad Filosófica Universitaria del Trinity College de Dublín.
Dios nos libre del imperio de la Teología.
Son muchos los factores que mantienen hundidas en el atraso económico y político extensas porciones del planeta. La geografía y la herencia colonial, inacabables guerras fratricidas, la ausencia de un estado de derecho, hábitos económicos premodernos o la incapacidad de diversificar economías monoproductoras, son apenas algunos de ellos. El dominio de la teología ocupa generalmente un lugar de honor en esas sociedades donde ha sido imposible que el Medievo de paso a la Modernidad: supersticiones que sustentan diferencias inaceptables de clases, castas y género. La estrecha alianza entre la religión y el poder que obstaculiza el imperio de la ley y la supervivencia de usos y costumbres ancestrales pero deleznables, justifican el atraso y el creciente deterioro de muchas colectividades en la periferia del mundo industrializado.
La diferencia fundamental entre esas sociedades y los países que conforman lo que se conoce como “Occidente” (Europa, Estados Unidos y aquellos países que adoptaron alguna modalidad del sistema democrático occidental), es que aquellas no vivieron la Ilustración que transformó a las naciones industriales desde sus cimientos hace más de dos siglos.
Quienes vivimos en Occidente, bajo la benévola sombra de las ideas de los Ilustrados, tenemos una inmensa deuda con esos pensadores que encabezaron, primero, una revolución en las ideas e inspiraron otra después, a partir de fines del siglo XVIII, en la práctica política, económica y social. Spinoza y Descartes, D´Holbach, Diderot, Voltaire, Mary Wollstonecraft, Hume y Adam Smith, entre muchísimos otros, colocaron los cimientos de la Modernidad.
En el prefacio de A Revolution of the Mind, el compendio de más fácil manejo y lectura que Jonathan Israel hizo de sus enormes tomos sobre la Ilustración Radical, el autor sintetiza en un párrafo la deuda que la civilización occidental tiene con los Ilustrados: Inauguraron la era de la tolerancia. Les debemos las ideas de la democracia, la libertad de expresión, creencias, pensamiento y prensa; de la igualdad, más allá de raza, clase y sexo, y la erradicación de las autoridades religiosas de la política y la educación. Fueron ellos los que inventaron las sociedades seculares y la separación de la iglesia y el estado, pusieron los cimientos de la ciencia actual, y descubrieron los mecanismos de la mano invisible: los resortes que mueven a los mercados.
No sorprende que Israel, y más recientemente Neal Gabler en las páginas del New York Times (The Elusive Big Idea, agosto 14), deploren los nuevos ataques al pensamiento ilustrado y añoren aquellos tiempos donde se pensaba y se construía un nuevo orden social a riesgo de la libertad, la condena al silencio o la pérdida de la vida.
Vivimos en tiempos tan confusos que analfabetas como Michelle Bachman, Sarah Palin y sus adláteres del Partido del Té en los Estados Unidos deploran el Renacimiento y la Ilustración sin darse cuenta de que en el Medievo, en los inacabables siglos previos a la Modernidad, ellas mismas hubieran estado condenadas a una vida de perpetua procreación, crianza, punto de cruz y silencio.
Pero no son solo estas mujeres las que atentan contra la modernidad ilustrada. Son muchos los que votan por partidos racistas y xenófobos, creen que la palabra de Dios debe guiar la política y pretenden restablecer órdenes de vida absolutistas y medievales en países democráticos. No está de más recordar lo que perderíamos si volviera a establecerse el imperio de la teología. ¡Dios nos libre!